Hace pocas entradas hablé de Chinatown, película que a mí me gusta mucho y que no había visto desde hacía tiempo. Tampoco había visto la continuación, concretamente no había querido verla nunca, pues segundas partes… Padrino aparte. Y cuánta razón tuve a lo largo de todo este tiempo: no es buena, no tiene el glamur de la de Polanski y el guion intenta duplicar el original, pero no llega. Por si no queda claro, estoy hablando de Two Jakes, última película dirigida por Jack Nicholson (¡?).
Y como no nos quisimos quedar con el mal sabor de boca
nos fuimos a ver una película coreana, que ya les empezamos a coger el gusto y
fue plato de buena mesa. La película anuncia que algunos hechos podrían ser
verídicos, pero que es de ficción. Mejor, pues de ser cierto todo lo que se
cuenta en la película, es dar una vuelta de tuerca más a lo que hacen los
estados y que ocultan a sus ciudadanos. En cualquier caso, una buena historia
muy bien ambientada y presentada.
El sujeto de la gabardina que nos mira medio asustado es
un coreano del sur, militar, que ha abandonado el ejército para dedicarse al
comercio e infiltrarse en Corea del Norte para ganarse su confianza y tener un
conocimiento más preciso de las locuras que se le pueden ocurrir a Kim Jong-Il.
La historia tiene un buen y creíble final, que es lo que da miedo.
Dirección: Jong-bin Yoon
Fotografía:
Chan-min Choi
Guion: Sung-hui Kwon, Jong-bin Yoon
Montaje: Jae-beom Kim, Sang-beom Kim
Música:
Yeing-wook Jo
Actores: Jung-min Hwang, Lee Sung-min, Cho
Jin-woong, Ju Ji-Hoon, Kim Hong-pa, Jeong Sori
Plataforma: Filmin
(2018; 137’; **; 24)

No hay comentarios:
Publicar un comentario