sábado, 29 de agosto de 2020

EL OFICIAL Y EL ESPIA

Buscando qué podíamos ver, Marisol encuentra esta que no vimos de estreno, así que nos adentramos en el caso Dreyfus que es, ni más ni menos, de lo que trata esta película. Algo sucede con esta historia que no deja de ser traída al presente, máxime más cuanto ya han pasado más de cien años. Si pienso en algún asunto turbio e importante, como el Watergate del que ya ha transcurrido medio siglo, o el espionaje ruso en Inglaterra a través de los profesores de Cambridge, setenta años, no soy consciente de que haya este interés por que no se olvide, lo que me lleva a concluir que detrás del arte puede haber capital judío. Por mí bienvenido sea, pues el producto resultante es bueno y, llegado el caso de que no me interese, no lo veré: la televisión todavía puede apagarse.

Solo para refrescar la memoria: Dreyfus es un capitán judío en el ejército francés y, ante el descubrimiento de que hay un espía en el alto mando, se le acusa a él de serlo. Por más de que las pruebas son muy endebles y de que él niega haber filtrado la documentación es condenado a ser desterrado en una isla solitaria. El oficial que había encontrado las pruebas es ascendido y tropieza con documentos que desconocía. A la vista de los mismos plantea a sus superiores que debe reabrirse el caso siéndole denegada su petición. Por ser militar no puede ir a los periódicos, pero Zola sí: J’accuse.





Dirección: Roman Polanski

Fotografía: Pawel Edelman

Guion: Robert Harris, Roman Polanski

Montaje: Hervé de Luze

Música: Alexandre Desplat

Actores: Jean Dujardin, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Grégory Gadebois, Hervé Pierre, Eric Ruf

(2020; 132’; ***; 33)


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