Solo había visto una película de Godard en el cine (película de infausto recuerdo, aunque la recuerdo) y, porque me gusta este arte, me obligo a ver esta otra, en Filmin, por ver si la digiero mejor: ¡ni por esas!, esta es aún peor; así que he decidido dejar las películas de la nouvelle vague para otra vida, pues en esta yo creo que no tienen cabida en la mía. Y ahora veréis por qué.
Montand y Fonda representan a dos personajes de otros dos que
hablan con voz en off: quieren rodar una película y se ponen a discurrir qué
les hace falta: dos actores principales (aparecen los mencionados al principio
de cara y de perfil), que sean matrimonio, que hablen y discutan (todo eso se
va viendo sin sonido, solo comentarios); hará falta dinero para pagar a todos
(lo mejor de la película; se ve una mano firmando cheques por diferentes
valores para cada departamento de los que componen un equipo de rodaje… ¡y son
un montón!). Ella es periodista y tiene que hacer un reportaje en una fábrica
cárnica que está en huelga y no se sabe porqué el la acompaña y resultan
secuestrados por los trabajadores, junto son el director de la misma. Y, a partir
de ahí, y durante más de diez minutos que se hacen eternos, la cámara va
rodando desde fuera de la fábrica, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda
y vuelta otra vez, pues la fábrica aparece como una casa de muñecas donde se
ven los diversos espacios y las personas que lo ocupan. Para qué seguir, aquí
la tendría que haber dejado.
Dirección: Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Gorin.
Fotografía: Armand Marco
Guion: Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Gorin
Montaje: Claudine Merlin, Kenout Peltier
Música:
Jean-Michel Rivat
Actores: Yves Montand, Jane
Fonda, Vittorio Caprioli, Elizabeth Chauvin, Castel Casti, Eric Chartier
(1972; 95’; **; 62)

No hay comentarios:
Publicar un comentario