domingo, 29 de agosto de 2021

UNA DANZA PARA LA MUSICA DEL TIEMPO

Marisol descubre la serie en esta plataforma y, a pesar de que no ha querido leer el primer libro que tenemos en casa, por el resumen cree que le gustará la serie, y así es. Fue rodada hace un cuarto de siglo, lo que la hace antigua en el sentido de lo mucho que han variado actualmente; con una duración de cada capítulo equivalente a una película corta y con una muy buena factura. Tiene ciertas connotaciones con Retorno a Brideshead, novela que fue publicada unos seis años antes, y algunos personajes podrían tener algo en común. La diferencia entre las dos es que en la serie que comento hoy no hay una historia de amor como en la de Retorno ni una relación afectiva/destructiva entre los dos protagonistas principales.

Pero sí que tienen en común un periodo similar del siglo XX y el origen de los personajes: conocidos todos ellos desde su juventud y perteneciendo a la clase adinerada. El protagonista, una persona más bien parca en aspiraciones se relaciona con lo mejorcito de la sociedad debido a que ha estado en un buen colegio y ha hecho amistad con mucha gente muy bien relacionada. Su manera de ser no le granjea ninguna enemistad y, en cambio, todo el mundo lo conoce y se siente a gusto con él. El paso del tiempo nos va mostrando el devenir de decenas de personajes, siendo uno de los más importantes un compañero de estudios que, a pesar de no tener la alcurnia de los demás, su ambición le empuja a ir alcanzando logros que, por ejemplo, el protagonista de la historia no consigue (ni desea hacerlo).





Dirección: Christopher Morahan, Alvin Rakoff

Fotografía: Chris Seager

Guion: Hugh Whitemore

Montaje: Jake Bernard, Ardan Fisher, Justin Krish

Música: Carl Davis

Actores: James Purefoy, Simon R. Beale, Nicholas Jones, Jonathan Cake, Paul Rhys, Annabel Mullion

Plataforma: Filmin

(1997; 4 x 104’; ***; 60)



No hay comentarios:

Publicar un comentario