sábado, 26 de septiembre de 2020

ALL THAT JAZZ

Y tal como dije en la crónica anterior, seguimos con esta película, a pesar de la hora que era, pero estaba claro que ninguno de los dos queríamos dejar de seguir viendo a aquella extraordinaria pareja y no hay película mejor que esta, máxime cuando la que fue la última pareja de Fosse aparece ella misma en ese papel.

Fosse se retrata a sí mismo en una pirueta tragicómica: desde sus inicios en shows de mala muerte, hasta el rodaje de Lenny junto con un musical que, al parecer de los productores termina destrozando al igual que su vida, pues sufre un ataque al corazón que lo lleva a la mesa de operaciones. El número final, largo y apoteósico, resume lo que pudo ser su vida: se la jugó diariamente a costa de fumar, beber, drogarse y tener sexo y todo ello sin dejar de trabajar y trabajar y buscando siempre la perfección, llegando a conseguir el Oscar, el Tony y el Emmy el mismo año con tres producciones distintas.

La película tiene unas interpretaciones estupendas, con Roy Scheider en el papel de Joe Gideon, alter ego de Bob Fosse más joven que en la serie anterior, una música pegadiza y, por supuesto, la coreografía tan singular del director de la película, que estuvo nominada a nueve Oscar y ganó cuatro.





Dirección: Bob Fosse

Fotografía: Guiseppe Rotunno

Guion: Robert A. Aurthur, Bob Fosse

Montaje: Alan Heim

Música: Ralph Burns

Actores: Roy Scheider, Jessica Lange, Ann Reinking, Leland Palmer, Cliff Gorman, Ben Vereen

(1979; 123’; ***; 42)



domingo, 20 de septiembre de 2020

FOSSE / VERDON

En La Cultureta hablaron hace unos meses de la serie que produjo la hija de Natalie Wood sobre la vida de su madre y que, comparada con la que da título a este comentario, no valía mucho (una anécdota de la serie sobre Wood: Mia Farrow dice textualmente de la actriz, que murió ahogada, que “era insumergible”).

Volvamos a lo que hemos visto en HBO y, enormemente, disfrutado: Fosse y Verdon fueron una pareja en la vida real y en el mundo del espectáculo: dos monstruos de la escena, del cine, del baile y de la coreografía, y no se puede llegar a tener ese apelativo si no eres egoísta, ególatra, perfeccionista y unas cuantas cosas más que, a los que solo nos conoce nuestra madre, no tenemos… ni falta que nos hace. Con ello quiero decir que la persona de Fosse es odiosa, despreciable por cómo trata a las mujeres (no me vale que era otra época, pues también la vivieron otros hombres y no fue este su comportamiento); pero, en cambio, el personaje de Fosse, es decir, el profesional que busca la perfección y que puede hacer repetir un baile hasta el agotamiento del espectador, encandila a este por lo que termina consiguiendo.

Verdon, a la sombra de él, pero con ideas propias, brilló en los musicales de los años cincuenta consiguiendo cuatro premios Tony, con cuatro obras distintas y en el plazo de seis años. La dependencia del uno respecto del otro, en el caso de Verdon de Fosse como coreógrafo; pero de él por sus inseguridades y buenos consejos que ella le da, quedan muy bien reflejados en la serie y los actores que los representan transmiten exactamente sus peculiares personalidades. A destacar el último ensayo que aparece en pantalla, de una escasa duración de tres minutos, en el que se transmite todo el conocimiento y cariño de pareja que tuvieron entre ellos y la enorme profesionalidad que muestran.

La serie la aconsejo para aquellos a los que les puede gustar las biografías, los musicales, el baile, Bob Fosse como director de cine o coreógrafo, Gwen Verdon como bailarina y como mujer que tenía su valía, pero que estaba al lado de alguien muy reconocido. Digo esto porque hay momentos en los que no pasa nada y, si no estás imbuido por la historia, si no te gustaría estar allí en medio, te puede llegar a aburrir; pero si puedes soportar el ritmo estresante seguido de la cocción de unos espaguetis, la serie es espectacular, con buenas actuaciones, largos y detallados ensayos y escenas de los musicales o las películas. Marisol y yo la hemos disfrutado muchísimo y veíamos dos episodios cada noche por lo interesados que estábamos. Cuando acaba solo deseas ver más… que es lo que hicimos nosotros.






Dirección: Thomas Kail, Adam Berstein

Fotografía: Tim Ives

Guion: Thomas Kail, Steven Levenson, Sam Wasson, Joel Fields

Montaje: Tim Streeto, Erica F. Marker

Música: Nathan Barr, Alex Lacamoire

Actores: Sam Rockwell, Michelle Williams, Norbert L. Butz, Aya Cash, Margaret Qualley, Jake Lacy

(2019; 8 x 52’; ***; 41)



sábado, 19 de septiembre de 2020

VERGUENZA

Eso es lo que deberían sentir los guionistas de la tercera temporada de esta serie: hemos visto dos o tres capítulos y dijimos que ya habíamos perdido suficiente tiempo. Dicho esto, que es lo malo, vayamos a lo bueno: las dos primeras temporadas te ponen de los nervios debido a lo vergonzosas y vergonzantes situaciones en las que se coloca la pareja protagonista de la serie, con mención especial al miembro masculino, pues no tiene parangón ni límite. Nos lo pasamos muy bien viendo hasta dónde se puede llegar por mantener su postura haciendo creer a los demás que no ha dicho/hecho lo que hemos oído/visto.

Las historias de las dos primeras temporadas están bien y las actuaciones soportan correctamente las situaciones en las que se encuentran los personajes, a pesar de que, realmente, serían para desear que la tierra te tragara. Quiero mencionar que Javier Gutiérrez, que está bien, a pesar de que se lleva las situaciones más bochornosas, repite personaje, pues es calcado al de la película Campeones, lo que ni siendo bueno ni malo, es como haberse encasillado, no siendo esta serie una continuación de la película. Resumiendo, hay que ver las dos primeras temporadas.





Dirección: Juan Cavestany, Alvaro Fernández Armero

Fotografía: Aítor Manchola, David Azcano

Guion: Juan Cavestany, Alvaro Fernández Armero

Montaje: Raúl de Torres

Música: Miguel Malla, Aaron Rux

Actores: Javier Gutiérrez, Malena Alterio, Miguel Rellán, Lola Casamayor, Vito Sanz, Jorge Cabrera

(2017 - 2020; 23 x 30’; **; 39)



domingo, 13 de septiembre de 2020

THE WIRE

El confinamiento nos ha hecho rebuscar donde, durante años, no lo hemos hecho y es en el capítulo de las series, lo que no quiere decir que no hayamos visto algunas, pero no era nuestra fuente de diversión mayoritariamente, y menos las más conocidas o de mayor duración. Esta en concreto, me dice Marisol que la empezamos a ver cuando se estrenó, pero como la emitían un día a la semana dejamos de verla. Bien, ahora ha sido su momento y hemos visto las cinco temporadas en HBO.

La serie está muy bien, esto para comenzar; las cinco temporadas tienen un tema principal distinto entre ellas, aunque los protagonistas pertenecen al cuerpo de policía de Baltimore y el trasfondo son las drogas y los que las venden los negros menos favorecidos. En la primera temporada se trata de presentar cómo la policía intercepta las llamadas telefónicas y lo que hacen las bandas distribuidoras para impedir que puedan conocer sus intenciones; en otra temporada se trata la corrupción en el puerto; en otra más la educación; me falta una, pero la última trata del periodismo.

En cualquier caso, los temas están desarrollados con detalle, manteniendo el interés del espectador por el asunto en cuestión y el devenir de los personajes; aunque, si no estoy equivocado, en la tercera temporada me pareció que estos últimos desaparecían de la pantalla durante unos episodios y los temas estaban más deslavazados, pero se recondujo en la cuarta y quinta temporadas y, aunque no parecen tan interesantes como las dos primeras, el hecho de que el tema central sea diferente vuelve a captar la atención del espectador.

A remarcar las actuaciones de toda la chiquillería negra, y no tan chiquillería; me sorprende cómo se puede estar tan metido en el papel sobrepasando apenas el metro de altura. En resumen, una muy buena serie y una lamentable nueva ocasión de comprobar cómo funciona la sociedad, en este caso, norteamericana, pero en todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.





Dirección: Joe Chappelle, Ernest R. Dickerson

Fotografía: Uta Briesewitz, Russell L. Fine

Guion: David Simon, Ed Burns, Joy Kecken, Rafael Alvarez, William F. Zorzi, Chris Collins

Montaje: Kate Sanford, Thom Zimny , Alex Hall

Música: Blake Leyh, Neville Brothers, Wilco

Actores: Dominci West, John Doman, Deirdre Lovejoy, Wendell Pierce, Lance Reddick, Sonja Sohn

(2002 - 2008; 62 x 58’; ***; 38)



sábado, 12 de septiembre de 2020

LA MAGIA DEL SONIDO EN EL CINE

Escucho en el podcast de La Cultureta que en Movistar se emite el documental Making waves, que traducido al castellano es el título que aparece más arriba, y lo ponen tan bien que tardo poco en convencer a Marisol para que lo veamos. A ella no le gustó tanto como a mí, que me pareció muy bueno, pero a cualquiera que le guste el cine, y tenga curiosidad en ver cómo se hace, este documental es muy instructivo y entretenido.

Creo que no hace falta hablar mucho más de él, en el sentido de que en el título se encuentra todo el contenido de lo que trata, pero por si sirve de anzuelo quiero explicar una de las muchas cosas que allí aparecen y que yo desconocía: el cine empezó siendo mudo, pasó a sonoro y se utilizaba una pista, luego fue estéreo y ya fueron dos las pistas que se usaban; el técnico de sonido que aparece en ese momento explica que en la última película que ha participado han utilizado ¡ochenta pistas! Espero que piquéis muchos y os lo paséis tan bien como yo.





Dirección: Midge Costin

Fotografía: Sandra Chandler

Guion: Bobette Buster

Montaje: David J. Turner

Música: Allyson Newman

Actores: George Lucas, Steven Spielberg, David Lynch, Barbra Streisand, Ang Lee, Erik Aadahl, Ioan Allen

(2019; 94’; ***; 37)



domingo, 6 de septiembre de 2020

UNO, DOS, TRES

Marisol, cuando acabó la película anterior, iba viendo recomendaciones y, para suerte/desgracia nuestra encontró esta y ¿quién puede levantarse e irse, ante esta pieza de relojería? Ya hacía muchos años que no la habíamos vuelto a ver, pero es una película difícil de olvidar y fácil de visionar pues, cuando no es la imagen la que arranca una sonrisa, es un ingenioso diálogo el que lo consigue; y así, secuencia tras secuencia, no hay descanso a la vez que no hay cansancio. James Cagney está magnífico y no abandona ni un solo minuto la pantalla.

El protagonista es el director de Coca-Cola en Berlín, cuando aún no había muro, y está esperando una llamada que le confirme el ascenso para Londres y la recibe… pero es para indicarle que la hija de su jefe llega mañana a Berlín y a de cuidar de ella. Esta es una muchacha de dieciocho años, con la cabeza llena de pájaros, que lleva locos a sus padres. El director, que tenía programada una salida con su mujer e hijos, al principio se niega, pero luego ve que esta es su gran oportunidad, pero las cosas ni serán coser y cantar, como él cree, ni mucho menos resultarán tan a su favor. No obstante, al sonido del chasquido de sus dedos y del uno, dos, tres, que indican los cometidos de sus subalternos todo se irá enderezando.

Deliciosa comedia que no tuvo el éxito esperado ni merecido porque poco antes de su estreno se construyó el muro que separaba Berlín oriental del occidental, con lo que el tema de la película hería sentimientos muy recientes. Ahora que ya no existe dicho muro, aunque haya quien no aprenda de la historia y pretenda levantar otro, esta película muestra que la buena comedia es un edificio que perdura ante muros más recios, pero arrogantes e intransigentes. El tiempo es un gran juez.



 




Dirección: Billy Wilder

Fotografía: Daniel L. Fapp

Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond

Montaje: Daniel Mandell

Música: André Previn

Actores: James Cagney, Hosrst Buchholz, Pamela Tiffin, Arlene Francis, Howard St. John, Hanns Lothar

(1961; 115’; ***; 36)



sábado, 5 de septiembre de 2020

PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA

Esta fue la película que empezamos a ver en el día anterior a que Mari marchase y, como ya habíamos visto una (es decir, eran las tantas de la mañana), dejamos el resto, que era mucho, para el día siguiente. Esta película la descubrí hace unos años en una proyección al aire libre y, me gustó tanto, que me la compré. La vimos con Anna y Marisol y la hemos vuelto en alguna otra ocasión, por lo que, creo, queda claro que me gusta mucho.

Un grupo de amigos, en la década de los treinta años, algunos con hijos, otros con pareja o solteros, se reúnen desde hace años en la casa del que está mejor situado y que disfruta invitándolos a todos y a todo, pero le gusta decirlo y, además, no quiere dejar nada fuera de control, lo que hace la vida a los demás un tanto rígida. En esta ocasión, la circunstancia particular de un amigo que no puede ir y la declaración del sentimiento de otro, hará que las vacaciones sean del todo singulares y más complejas entre ellos.

Las formas de ser de tantos personajes y sus situaciones concretas hacen que el espectador vea reflejada a una gran parte de la sociedad de esa franja de edad y la película, a pesar de su duración, se hace entretenida por la diversidad de los problemas a los que se enfrentan. Como ya he dicho, la he visto tantas veces que, a pesar de que siempre me ha gustado mucho, esta vez me pareció menos interesante que todas las otras veces, pero no por ello considero que no sea una muy buena película y que pueda aconsejarla tranquilamente. La continuación, de nombre similar, y que ya reflejé en una crónica anterior, no es tan buena y, sobre todo, ininteligible si no se ha visto esta, así que hay que poner el hilo a la aguja y disfrutarla. Resalto al montador (tercera película seguida que vemos de él) y a Valérie Bonneton, actriz que no me cabe en la línea del reparto y que, entre todas las buenas actuaciones de los integrantes del reparto pone unas caras muy expresivas y simpáticas.





Dirección: Guillaume Canet

Fotografía: Christophe Offenstein

Guion: Guillaume Canet

Montaje: Hervé de Luze

Música: Emmanuel Ferrier

Actores: François Cluzet, Marion Cotillard, Benoît Magimel, Gilles Lellouch, Jean Dujardin

(2010; 154’; ***; 35)



domingo, 30 de agosto de 2020

EL ESCRITOR

A la noche siguiente no dejamos al director de la película anterior, ni al músico y, para no aburrir, a nadie del equipo técnico, lo que me ha dejado sorprendido y, para mí, es indicativo de que es un grupo cohesionado que colabora habitualmente y cuyos productos, por lo menos los dos que tenemos a la vista más Un dios salvaje (las tres que aparecen en estas crónicas), tienen un marchamo de calidad.

La escena inicial muestra un transbordador atracando y viendo cómo se van yendo los vehículos mientras uno está quieto impidiendo el paso de los que se encuentran detrás. La música de Desplat, que me encanta por su marcado tono siniestro, advierte que algo malo ha sucedido. Luego nos enteraremos de que el que ocupaba dicho vehículo ha debido caer al mar, que era un escritor contratado por un político para escribir sus memorias y, a la vista de la desgracia, se está buscando urgentemente un sustituto. Desplat irá apareciendo poco a poco a lo largo de la película y la tensión también. Aparece Eli Wallach con 94 años… y no fue su última película.

A Mari solo le quedaba una noche más y Marisol decidió empezar a ver la de la noche siguiente, pero la paramos. Tiempo al tiempo.




Dirección: Roman Polanski

Fotografía: Pawel Edelman

Guion: Robert Harris, Roman Polanski

Montaje: Hervé de Luze

Música: Alexandre Desplat

Actores: Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Kim Catrall, Olivia Williams, Jon Bernthal, Tim Preece

(2010; 128’; **; 34)



sábado, 29 de agosto de 2020

EL OFICIAL Y EL ESPIA

Buscando qué podíamos ver, Marisol encuentra esta que no vimos de estreno, así que nos adentramos en el caso Dreyfus que es, ni más ni menos, de lo que trata esta película. Algo sucede con esta historia que no deja de ser traída al presente, máxime más cuanto ya han pasado más de cien años. Si pienso en algún asunto turbio e importante, como el Watergate del que ya ha transcurrido medio siglo, o el espionaje ruso en Inglaterra a través de los profesores de Cambridge, setenta años, no soy consciente de que haya este interés por que no se olvide, lo que me lleva a concluir que detrás del arte puede haber capital judío. Por mí bienvenido sea, pues el producto resultante es bueno y, llegado el caso de que no me interese, no lo veré: la televisión todavía puede apagarse.

Solo para refrescar la memoria: Dreyfus es un capitán judío en el ejército francés y, ante el descubrimiento de que hay un espía en el alto mando, se le acusa a él de serlo. Por más de que las pruebas son muy endebles y de que él niega haber filtrado la documentación es condenado a ser desterrado en una isla solitaria. El oficial que había encontrado las pruebas es ascendido y tropieza con documentos que desconocía. A la vista de los mismos plantea a sus superiores que debe reabrirse el caso siéndole denegada su petición. Por ser militar no puede ir a los periódicos, pero Zola sí: J’accuse.





Dirección: Roman Polanski

Fotografía: Pawel Edelman

Guion: Robert Harris, Roman Polanski

Montaje: Hervé de Luze

Música: Alexandre Desplat

Actores: Jean Dujardin, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Grégory Gadebois, Hervé Pierre, Eric Ruf

(2020; 132’; ***; 33)


domingo, 23 de agosto de 2020

JOKER

Tal y como dije hace medio año la he vuelto a ver (https://caleidoscopio-personal.blogspot.com/2020/02/joker.html). El salto ha sido importante: hemos pasado de las bellezas de Italia a una sórdida Nueva York enmascarada tras una Gotham en un momento presente, pero indeterminado. El motivo de este salto sin red, más propio de un acróbata que de un payaso (valga el símil), es que la película es tan buena, la interpretación de Joaquin Phoenix, que no deja la pantalla en ningún momento, tan creíble, que Mari no se podía ir sin verla y, nosotros, sin volver a disfrutarla.

Para no repetirme con lo que dije en febrero, daré otro punto de vista: los guionistas han creado una buena historia para hacer creíble el porqué Joker es un malhechor, porqué Batman lo persigue, porqué existe Batman (no creo descubrir nada diciendo que mataron a sus padres en su presencia siendo él un muchacho) y lo más sorprendente, es que esta historia se ha llevado a la pantalla y la ha engrandecido, lo que no siempre sucede. Habrá quien la vea y pueda decir que es violenta: sí, hay dos o tres escenas violentas, pero no más, por ejemplo, que las de la vida real en Estados Unidos (varios hombres de color muertos a manos de policías; civiles disparando contra estudiantes en las escuelas). También se puede argumentar que lo que le ha sucedido a Joker a lo largo de su vida no es agradable (no, como tampoco lo fueron las vidas de las dos mujeres europeas que estuvieron muchos años atrapadas en sus casas por sus padres). Cambiaré de tercio.

Hay dos escenas que me gustan mucho: la de Joker viendo en un cine, y sonriendo, a Charlot y la comparación entre como sube las escaleras que van de una calle inferior a la de su casa, que se repite dos o tres veces, a cómo las baja ya disfrazado como está en el cartel de la película. La próxima vez que la vea, porque sucederá, tendré que esmerarme en no repetirme, pero me faltan adjetivos superlativos.





Dirección: Todd Phillips

Fotografía: Lawrence Sher

Guion: Todd Phillips, Scott Silver

Montaje: Jeff Groth

Música: Hildur Gudnadóttir

Actores: Joaquin Phoenix, Robert de Niro, Zazie Beetz, Brett Cullen, Shea Whigham, Douglas Hodge

(2019; 122’; ***; 32)



sábado, 22 de agosto de 2020

LA MEJOR OFERTA

No abandonamos Italia ni la belleza y al día siguiente vimos esta película. Ya la habíamos visto de estreno, pero no la habíamos vuelto a ver. Alambicada historia, pero entretenida y, para alguien que le gusta el coleccionismo, maravillosa.

Rush es un experto en pintura, siendo llamado por los principales museos del mundo para que dé su opinión sobre la autenticidad de cuadros que aparecen en el mercado. Asimismo, tiene una casa de subastas de enorme prestigio. Lo vemos en ambas ocupaciones moviéndose como pez en el agua. Una mañana recibe una llamada solicitando que vaya a una vieja mansión para valorar sus cuadros, muebles y diferentes enseres. A pesar de todo su rigor, sus costumbres y sus manías, y tiene unas cuantas, esa simple llamada cambiará su vida.

Si no sabes qué ver, esta es una muy buena oferta.




Dirección: Giuseppe Tornatore

Fotografía: Fabio Zamarion

Guion: Giuseppe Tornatore

Montaje: Massimo Quaglia

Música: Ennio Morricone

Actores: Geoffrey Rusk, Jim Sturgess, Silvia Hoeks, Donald Sutherland, Philip Jackson, Dermot Crowley

(2013; 124’; ***; 31)

domingo, 16 de agosto de 2020

LA GRAN BELLEZA

Segunda película que vemos con Mari, a la que seguirán bastantes más pues nos hemos dado un buen atracón. Esta película la vimos de estreno Marisol y yo y nos pareció realmente buena y, si no estoy equivocado, volvimos a ver. Ahora lo hemos hecho de nuevo y, por vez primera, hablo de ella aquí.

Jep Gambardella es un periodista que cumple 65 años y se celebra con una fiesta multitudinaria en la que están todos aquellos que son alguien en las fiestas de sociedad. Antes de la presentación de esta larga escena hemos visto cómo un turista se desmayaba ante la belleza de Roma, secuencia que no se entiende muy bien, quizá, la primera vez. A partir de este momento lo que aparece en pantalla son los conocidos de Jep hablando de su pasado y rodeados de personas con intereses bien diferentes. En todas ellas hay buenas conversaciones en las que los participantes dejan ver sus diferentes intereses, con indiferencia de lo prosaicos que puedan ser.

Película del estilo de Fellini en la que las imágenes atrapan al espectador, aunque unas de otras puedan estar desconectadas. Los diálogos son interesantes y dejan al descubierto la vacuidad de los que participan en ellos, sobresaliendo Jep y un par de personas más, no tanto por la diferencia con sus interlocutores, sino porque saben qué son y a qué pueden aspirar. No es una película para todos los públicos, pero vale la pena probar si se es de aquellos que pueden apreciar la gran belleza.





Dirección: Paolo Sorrentino

Fotografía: Luca Bigazzi

Guion: Paolo Sorrentino, Umberto Contarello

Montaje: Cristiano Travaglioli

Música: Lele Marchitelli

Actores: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Carlo Buccirosso, Iaia Forte, Pamela Villoresi

(2013; 141’; ***; 30)



sábado, 15 de agosto de 2020

LA TAPADERA

Viene Mari a pasar unos días con nosotros, a echar unas risas y, como no podía ser de otra manera, a ver unas cuantas películas. Esta es la primera. La he visto una media docena de veces porque me gusta mucho, no tanto por lo buena que pueda ser (me ha molestado un poco el abuso de los primeros planos), sino porque me gusta el tema que trata (la bofetada al injusto sistema de McCarthy) y porque es una película en la que Woody Allen hace un papel similar al de sus primeras películas y, en cambio, ni es el guionista ni el director. Un homenaje a todos aquellos artistas que sufrieron los abusos de esa época.

Allen encarna a un personaje cuyo mayor mérito es ir trampeando a costa de conocidos y parientes, es decir, no tiene dónde caerse muerto. Pero tiene un amigo guionista que le comenta que ha sido incluido en la lista negra y, a partir de ese momento, ningún estudio va a aceptar sus guiones. A Allen se le ocurre que él sí puede presentarlos y el amigo, después de advertirle de los riesgos en los que incurre, le ofrece el diez por ciento de su salario. A partir de aquí, se abre una forma de vida insospechada para el personaje que da pie al título de la película. Tristemente divertida.




Dirección: Martin Ritt

Fotografía: Michael Chapman

Guion: W. Bernstein

Montaje: Sidney Levin

Música: Dave Grusin

Actores: Woody Allen, Zero Mostel, Michael Murphy, Herschel Bernardi, Remak Ramsay, Lloyd Gough

(1976; 95’; **; 29)



domingo, 26 de julio de 2020

YO, CLAUDIO

Como no vemos películas y estamos inmersos en la segunda temporada de una buena serie, de la que ya hablaré, voy a tirar de memoria y nos vamos a ir casi medio siglo atrás. Series siempre ha habido, aunque ahora es el formato que está más en boga, pero recuerdo no haber visto, por la edad que tenía y porque no teníamos televisor El túnel del tiempo o Perry Mason, aunque de la calidad de las que hizo la BBC a finales de los setenta estoy seguro que nadie habrá olvidado la que da título a esta reseña. No solo nos vamos a ir casi medio siglo atrás, sino que será algo más de dos mil años.

Ya han acabado las guerras civiles en Roma y Augusto se ha proclamado emperador. Su esposa Livia tiene un hijo de su primer matrimonio, Tiberio, y quiere que este sea el sucesor, pero Augusto prefiere a alguien más joven. Livia pondrá todo su empeño en que sea lo que ella quiere. Esto lo va relatando Claudio, nieto de Livia, que nunca ha sido tenido en cuenta para nada ya que, aparte de su epilepsia, tartamudez, cojera y de que no retenga la baba, parece tener retraso mental, pero la realidad dejará perplejo a más de uno de su familia.

La serie, más bien obra de teatro, rodada en interiores y en blanco y negro (así la vimos nosotros, ¿puede haber algo menos interesante?), es una entretenidísima sucesión de ambiciones, pasiones, deseos y artimañas para conseguir el poder y, sobre todo, mantenerse en él… el mayor tiempo posible que se lo permitan sus familiares. Quedaría por hablar de las estupendas actuaciones, del guion, del maquillaje, … en resumen: de visión imprescindible.





Dirección: Herbert Wise

Fotografía: ?

Guion: Robert Graves, Jack Pulman

Montaje: Dave Hillier

Música: Wilfred Josephs

Actores: Derek Jacobi, George Baker, Margaret Tyzack, Siân Phillips, Brian Blessed

(1976; 13 x 52’; ***; 28)


domingo, 19 de julio de 2020

BAD EDUCATION

Lorenzo, cómo no, me sugirió que escuchara, también, otro podcast y, cuando me puse al día de Todopoderosos, ataqué este programa de radio llamado La Cultureta, en el que hablan de libros, música, cine y cualquier efeméride que les permite desarrollar un tema relacionado con el mundo de la cultura entre los cinco o seis participantes habituales del programa. La verdad es que Lorenzo me dio un buen consejo que aquí traslado.

Y este es el origen del conocimiento que tengo de esta película de la plataforma HBO que, de otra manera no habría tenido, dada mi falta de canales de información, pues al fin y al cabo, buenas noticias no hay y de las malas siempre me entero, quiera o no. Centrándome en la película, creo que los culturetas, como así se llaman a sí mismos los partícipes del programa, se excedieron presentado esta película que, no está mal, pero que en otras manos podría haber sido una película hecha para televisión y que quizá se libra por la manera de presentar los personajes y a la categoría los dos actores principales, pero poco más. Producto de la realidad, por supuesto, pero que como noticia me interesaba dado que desconocía este hecho norteamericano. Resalto la música, que me ha gustado mucho.

El superintendente de un colegio (vendría a ser, para mí, como nuestro director), antiguo profesor de literatura, es un hombre muy bien considerado entre todos los padres de los alumnos del instituto que dirige, pues ha conseguido hacer pasar esa institución de una posición nada importante a un muy meritorio cuarto lugar, lo que implica que sus alumnos pueden acceder a universidades más notables, con lo que ello conlleva y, también, que debido a la fama que está alcanzando el instituto los terrenos circundantes tengan un valor mucho mayor. Ahora se ha sacado de la manga crear una pasarela que permita acceder de un edificio a otro más cómoda y rápidamente, lo que será una muestra del poder económico del centro. Tanta ilusión levanta dicha construcción que el periódico local que se edita en el colegio le va a dedicar un artículo. Y aquí comienza lo interesante.





Dirección: Cory Finley

Fotografía: Lyle Vincent

Guion: Mike Makowsky, Robert Kolker

Montaje: Louise Ford

Música: Michael Abels

Actores: Hugh Jackman, Alison Janney, Geraldine Viswanathan, Ray Romano, Alex Wolff

(2019; 108’; **; 27)



domingo, 12 de julio de 2020

LA CONSPIRACION CONTRA AMERICA

Basada en una obra de Philip Roth nos plantea la hipótesis de que Lindbergh hubiera ganado las elecciones de Estados Unidos de 1940 y, en lugar de ser atacados por Japón y entrar en la Segunda Guerra Mundial, se hubieran declarado no beligerantes, a fin de preservar las vidas de los norteamericanos y porque, en parte, estaban de acuerdo con la unión de Europa a través del nazismo. Todo ello se ve a través de las vivencias de una familia norteamericana descendientes de judíos y de un rabino que considera a Lindbergh un hombre no racista, por lo que promueve sus hipótesis.

La presentación de la serie es espectacular, pues recrea el ambiente y las ciudades de hace ochenta años; las actuaciones muy creíbles y el guion va transportando al espectador de la vida tranquila y segura, con independencia de ser judío o norteamericano sin otra ascendencia, a la intranquilidad por aquello que puede suceder, aunque parezca que no sea posible. La presentación de la serie con imágenes de la época ya da una idea de su factura.





Dirección: Thomas Schlamme, Minkie Spiro

Fotografía: Martin Ahlgren

Guion: Ed Burns, Philip Roth, David Simon

Montaje: Joe Hobeck, Brian A. Kates

Música: -

Actores: Winona Ryder, Anthony Boyle, Zoe Kazan, Morgan Spector, John Turturro

(2020; 6 x 60’; ***; 26)


sábado, 4 de julio de 2020

SI, MINISTRE y SI, PRIMER MINISTRE

Al hilo de la crónica anterior quiero hablar de estas dos series, que he visto muchas veces, incluso en este aciago año. La primera la vi hace cuarenta años en TV3, de ahí que haya puesto el título en catalán, porque a pesar de que luego se ha doblado también al castellano, a mi entender y sin quitar méritos a nadie, la entonación catalana es mucho más divertida. A lo largo de todo este tiempo y, como tengo los DVD la hemos ido viendo, pues es toda una escuela de lo que puede llegar a ser la política y los funcionarios a ella adscritos. Si la anterior es una visión dura y descarnada de esa ocupación estas son deslumbrantemente divertidas.

En ambas series hay tres protagonistas: un oscuro diputado que llega a ministro, su secretario permanente y su secretario. El ministro llega al ministerio con ganas de cambiar la política, las maneras de hacer de los funcionarios y cuenta con que, debido a ello, vuelva a salir elegido. El secretario permanente está allí para impedir que su ministro pueda deshacer lo que tanto les ha costado a los que son inmutables, es decir, los funcionarios y, entre ellos, los secretarios permanentes. Y el secretario del ministro navega entre lo que su jefe principal, el ministro, quiere y lo que su jefe en el escalafón desea.

Para rematar la primera serie, gracias a no estropear nada, pero tampoco hacer mucho, el ministro consigue llegar a ser primer ministro y sus secretarios pasan a ser los principales en sus rangos. ¡Ahora sí que se podrá cambiar el mundo desde esta posición! ¿O no? Hay que verlas y reírse con ellas para saber si el mundo es moldeable o se creó así de inmutable.









Dirección: Peter Whitmore, Sydney Lotterby

Fotografía: Chris Seager

Guion: Antony Jay, Jonathan Lynn

Montaje: Alistair McKay, John Dunstan, Denis Hayes

Música: Ronnie Hazlehurst

Actores: Paul Eddington, Nigel Hawthorne, Derek Fowlds, Diana Hoddinott, John Nettleton

(1980 - 1987; 38 x 30’; ***; 25)


domingo, 28 de junio de 2020

BARON NOIR

Hace ya unas semanas que leí en un suelto de El País que nuestros presidente y vicepresidente del Gobierno habían estado viendo las tres temporadas de esta estupenda serie durante el confinamiento. Lo digo tal y como lo leí, sin ánimo de crítica, pues no solo de pan vive el hombre y no se puede estar trabajando las veinticuatro horas del día. Además, quizá sea de las mejores decisiones que hayan tomado en ese periodo.

El protagonista de la serie es un político conocedor de todos los entresijos del poder y la política. Para él la máxima “el fin justifica los medios” no existe, pues los medios solo son instrumentos para conseguir un fin y este no hace falta justificarlo. Es alcalde de Dunkerke y diputado pero, a pesar de que en el partido no tiene ningún cargo, tiene buenos consejos para todos y es llamado por los altos cargos para que les consiga lo que necesitan. Su astucia no tiene límites y su ambición tampoco.






Dirección: Ziad Doueiri, Antoine Chevrollier

Fotografía: Tommaso Fiorilli

Guion: Eric Benzekri, Jean-Baptiste Delafon, Olivier Demangel, Thomas Finkielkraut

Montaje: Camille Toubkis, Jean-Baptiste Mourin

Música: Evgueni Galperine, Sacha Galperine

Actores: Kad Merad, Anna Mouglalis, Astrid Whettnall, Loubna Gourion, Scali Delpeyrat

(2016-2020; 24x52’; ***; 24)


sábado, 13 de junio de 2020

COTTON CLUB

Elegida por Marisol, volvemos a ver una película que nos gusta mucho a los dos, pero que no gustó tanto (o nada) a la pareja joven, ¿cambiará su opinión con el tiempo? Ya lo veremos… si la vuelven a ver. Yo la disfruto cada vez por muchas razones: hay respuestas que merecen figurar como de las mejores en películas de serie negra; como musical considero que es impecable, con una buena banda sonora y muchas melodías de Duke Ellington; me gustan las actuaciones tanto de los actores principales como la de los secundarios (que son la mayoría, pues es una película coral); y remarco a Richard Gere porque además de actuar como el guapo de la película, toca el piano y la trompeta (envidia que tiene uno que no sabe ni silbar). Buen vestuario, montaje y dirección, ¿qué más se puede pedir?

Por el club que da título a la película pasa mucha gente: aparte de los espectadores anónimos, estrellas de Hollywood, mafiosos, y destacados bailarines y cantantes de moda que actúan en él, pero que no pueden entrar por la puerta principal porque son negros. Este será el escenario en el que se desarrollará principalmente la historia que trata del ascenso de un trompetista, así como la caída en desgracia de un jefecillo mafioso y un matón de barrio. En medio de todo esto, personajes secundarios que le dan chispa a la película con frases, gestos y formas de ser bastante singulares. Al final ficción y realidad se mezclarán sorprendiendo al espectador. Un enorme musical con trama mafiosa.





Dirección: Francis F. Coppola

Fotografía: Stephen Goldblatt

Guion: William Kennedy, Francis F. Coppola

Montaje: Robert Q, Lovett, Barry Malkin

Música: John Barry

Actores: Richard Gere, Gregory Hines, Diane Lane, Lonette McKee, Bob Hoskins, James Remar

(1985; 130’; ***; 23)


domingo, 7 de junio de 2020

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Esta fue la película elegida por Anna que vimos el domingo pasado. Quiero pensar que a cualquiera que no la haya visto le impresionarán la crudeza de algunas escenas, la historia en general, pero, sobre todo, la interpretación de los dos protagonistas y, en particular, la creación que hace Hopkins de ese pérfido y criminal psiquiatra que es Hannibal Lecter: es lo que más me gustó en este visionado. Recuerdo verla de estreno en el inexistente ya Regio Palace, también llamado Vistarama, en 1992 y luego algunas veces más, pero mi edad, quizá no la de la película, hace que ya no me llame tanto la atención salvo esas dos brillantes actuaciones. Ultima película que ha conseguido los cinco Oscar más importantes; la segunda se remonta a 1975 y ya la comentaré en su día: otra película impactante.

En la primera secuencia de la película vemos al personaje interpretado por Foster, que es una estudiante en el FBI, corriendo por una pista americana y, antes de acabarla, un superior le advierte que el director desea verla. Cuando ella va a verle le es encomendada una misión rutinaria: hacer que un criminal psiquiatra que está preso en una cárcel de alta seguridad responda a un cuestionario. Es advertida de que, aunque está preso dentro de una celda inaccesible, sobre todo no se acerque al cristal que los separa y que no le cuente nada de su vida. A partir de ese momento el espectador no quedará fuera de la película y sentirá los mismos temores que la joven.






Dirección: Jonathan Demme

Fotografía: Tak Fujimoto

Guion: Ted Tally

Montaje: Craig McKay

Música: Howard Shore

Actores: Jodie Foster, Anthony Hopkins, Scott Glenn, Anthony Heald, Kasi Lemmons

(1991; 118’; ***; 22)


sábado, 30 de mayo de 2020

TESTIGO DE CARGO

Esta es la película que yo elijo para que la veamos los cuatro en glorioso blanco y negro y con la banda sonora ligeramente desincronizada de la imagen hacia el final de la misma, pero ¿a quién le importa tratándose de esta película? Quien dude de ello es que no la ha visto y no debe perdérsela y, sobre todo, no contar el final, tal y como solicita una voz cuando ha terminado la historia.

Me compré la novela cuando era un adolescente y me llevé una desilusión, pues la película es infinitamente mejor que el libro que, al fin y al cabo, es un relato de ochenta páginas. En los títulos de crédito aparece que es una obra de teatro, pero quiero pensar que el guion de la misma es diferente al libro.

Al principio de la película conocemos a sir Wilfrid Robarts, reconocido abogado penalista, y a su enfermera, pues acaba de salir del hospital de una grave enfermedad por lo que los médicos le han recomendado que no se dedique más a su profesión, pero, no ha tenido tiempo de llegar a su domicilio-oficina, que un procurador le quiere presentar a un acusado de homicidio, el cual se declara totalmente inocente. El no quiere aceptar su defensa, pero se verá abocado a ello dadas las circunstancias del caso.

Y el caso es que esta película, sin la dirección y guion de Wilder y las actuaciones de Laughton y su esposa, Elsa Lanchester, que aparecen en tercer y cuarto lugar en los títulos de crédito, pero que, en cambio, son el alma visible de la historia, no sería la que es: ¡fantástica, sin duda alguna!





Dirección: Billy Wilder

Fotografía: Russell Harlan

Guion: Billy Wilder, Harry Kurnitz

Montaje: Daniel MandellMúsica: Matty Malneck

Actores: Tyrone Power, Marlene Dietrich, Charles Laughton, Elsa Lanchester, John Williams

(1957; 116’; ***; 21)


sábado, 23 de mayo de 2020

EL GUATEQUE

Tercera película vista por parejas antes de la cena retransmitida. Joel eligió esta película y fue un acierto pues, a pesar de que la había visto algunas veces, hacía tantísimos años de ello que ya no la hubiera vuelto a ver por haberme olvidado de su existencia. No obstante, sí que tenía presente muchas de las situaciones cómicas que aparecen en ella, pero, en cambio, no relacionaba la actuación de Peter Sellers, extraordinaria, con el personaje de Jacques Tati, del cual es deudor.

Deudas aparte, su actuación es sensacional, al igual que el guion y la dirección, pues de otra forma la película se haría tediosa e insoportable debido al laconismo en los diálogos ya que, mayoritariamente, son la gestualidad y mímica de Sellers, que no abandona la pantalla en ningún momento, el hilo conductor de la historia y la que lleva de un gag a otro sin solución de continuidad; en resumen, toda una lección de cómo aguantar escena tras escena, sin que decaiga en ningún momento, y sin necesidad de utilizar la palabra.

El personaje representado por Sellers es un actor indio que ha sido contratado en Hollywood para hacer una película. El pobre diablo se encuentra fuera de contexto, desplazado a pesar de que no es el idioma el problema, sino su introspección y las ganas que tiene de caer bien a cualquier coste, lo que le lleva a caer en el ridículo y crear situaciones más ridículas todavía. La mala suerte se alía con su mala pata y todos los que se encuentran alrededor sufren las consecuencias y él, a pesar de ser consciente de sus desaguisados, emerge de ellos impoluto. De visión imprescindible.





Dirección: Blake Edwards

Fotografía: Lucien Ballard

Guion: Blake Edwards, Tom Waldman, Frank Waldman

Montaje: Ralph E. Winters

Música: Henry Mancini

Actores: Peter Sellers, Claudine Longet, Natalia Borisova, Jean Carson, Marge Champion

(1968; 99’; ***; 20)